Personajes rastreros que me toman por gilipollas. Incultos que me juzgan sin conocerme. Hipócritas que pretenden chantajearme. Gente a la que nadie para los pies.
¿Tendré que hacerlo yo?
Es necesario darle una lección.
Ya caerá. Y yo tengo cosas mejores que hacer con mi vida que verla caer, por suerte.
Pero la espera se hace larga, y yo ya he aguantado bastante mierda. Por suerte ya no le doy tanta importancia. Tengo cosas mejores en las que pensar, y más importantes, por supuesto.
Esto no quedará así. Ya no es una cuestión de odio ni rencor, sino de respeto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario