
Por mucho que lo intente no hay palabras para describir lo que se siente al tenerte a mi lado, al mirarte a los ojos, esos dos pozos de noche estrellada que me roban el alma. Cómo expresar la infinita alegría de poder verte cada día y ese gozo cuando tus labios están en contacto con los míos. Cada mañana pienso en ese deseo de despertarme entre tus brazos, con tus besos de buenos días. Y aunque me he tropezado muchas veces por este camino, nunca podría abandonarlo. Siempre que he caído me he levantado, por tí, por mí, por nuestro amor, que es todo en lo que creo. Parece mentira que seas capaz de acusarme de tantas cosas que no he hecho, que no puedas confiar en la voluntad de mi corazón, que es tuyo. Al principio me dolía ser tan egoísta con el resto del mundo, con la gente que me quiere, pero llegó el momento en que sólo puedo hacer eso, ya te lo dije. Soy egoísta porque sólo deseo estar contigo, porque creo que es lo mejor que puedo hacer, que si existe el destino hay una página dedicada a nosotros. ¿Estoy loca? Loca porque lo daría todo por tí, aunque a veces la responsabilidad, la obligación o la distancia nos separen. Por mucho que quiera romper estas barreras, debes entenderlo, existen, pero ya queda menos para ser libre, y poder amarnos en libertad, como se merece amar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario